RESPUESTA A EDITORIAL DEL DIARIO EL COMERCIO
Por ser de interés para los que me leen en
este Blog, transcribimos este articulo en respuesta al Editorial “Hacia la izquierda y atrás”.
Atrapados en
el socavón
Por Óscar Dancourt
MIEMBRO DEL EQUIPO ECONOMICO DEL FRENTE AMPLIO QUE
LIDERA
VERONIKA MENDOZA.
l Comercio critica, en el
editorial del sábado pasado, el plan económico del Frente Amplio, que lidera
Verónika Mendoza, sin mencionar siquiera que la economía del Perú urbano lleva
ya dos años paralizada, ya sea que miremos la producción anual (PBI no primario)
o la creación de empleos formales (empresas de más de 10 trabajadores). También
omite decir que todo indica que el 2016 será el tercer año consecutivo de esta
nueva época de vacas flacas.
El
lector de El Comercio no sabrá jamás que el primer objetivo del plan económico
del Frente Amplio es poner otra vez en movimiento el aparato productivo urbano
para crear los empleos y los ingresos que los peruanos necesitan. Y, por
supuesto, este lector no sospechará nunca que la causa principal de esta cuasi
recesión que destruye los empleos y los ingresos de las clases trabajadoras es
la crisis del modelo neoliberal primario exportador.
El
desplome de los precios internacionales de las materias primas (metales,
petróleo, gas natural, soya, etc.) ha generado esta crisis del modelo primario
exportador en toda Sudamérica e incluso en países desarrollados como Australia
o Canadá. Esta es la causa principal que explica las recesiones o los frenazos
del crecimiento en todas estas economías que dependen vitalmente de precios
internacionales que no controlan.
Y esta
es la causa principal que explica también la caída de la inversión privada en
las economías primario-exportadoras. El último informe sobre las perspectivas
de la economía mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI) demuestra que
esta no es una patraña antiminera y que los precios de los metales podrían
quedarse en el bajo nivel que tienen ahora durante los cinco años del próximo
gobierno.
Este es
el punto de partida del plan económico del Frente Amplio. Así que la cuestión
crucial es cómo impulsar el vehículo de la economía peruana durante el próximo
gobierno con el motor externo apagado, es decir, sin precios altos de los
metales. Este motor externo fue el que nos hizo crecer rápidamente durante la
última década, una época de vacas gordas. Pero esta experiencia es irrepetible
salvo que alguien tenga una varita mágica que haga subir los precios de los
metales en el mercado mundial. Verónika Mendoza, la candidata del Frente
Amplio, sabe que no la tiene.
Durante
el próximo gobierno, los motores del crecimiento de la economía peruana tendrán
que ser internos. En primer lugar está la política monetaria. Si el banco
central rebaja su tasa de interés de referencia, eso hace más abundante y más
barato el crédito en soles que los bancos y cajas municipales otorgan a firmas
y familias. Y eso hace crecer la producción y el empleo. Y eso es lo que han
hecho los bancos centrales de Australia o Canadá. Si el banco central, por el
contrario, sube su tasa de referencia –como está haciendo el Banco Central de
Reserva del Perú (BCRP)–, eso hace más escaso y caro el crédito que reciben
firmas y familias. Y eso detiene la producción y destruye empleos. Así es como
funciona la política monetaria en nuestro país desde el 2002, como puede
comprobar cualquiera que eche un vistazo a las estadísticas sobre crédito y
tasas de interés que publica el BCRP en su página web.
En
segundo lugar está la política fiscal. Incrementar la inversión pública en
infraestructura (construcción de caminos, puentes, aeropuertos, hospitales,
escuelas) eleva la producción y el empleo ahora, además de facilitar el
crecimiento económico en el futuro. Tiene el mismo efecto positivo sobre la
economía que un aumento de la inversión privada en construcción de minas o
edificios. Pero el Ministerio de Economía del gobierno de Ollanta Humala se ha
orientado a reducir la inversión pública durante el 2014-2015, justo cuando
caía la inversión privada.
De esta
manera, las políticas monetaria y fiscal del gobierno de Humala han contribuido
a agravar la cuasi recesión causada por la baja de los precios de los metales y
el ajuste de la política monetaria norteamericana. El Frente Amplio de Verónika
Mendoza propone usar las políticas monetaria y fiscal para impulsar la economía
peruana hacia adelante y no para frenarla como ocurre ahora.
Sin
embargo, el editorial de El Comercio no acierta en la manera como operan estas
políticas macro económicas, así que el texto concluye que van contra la
Constitución o benefician a una minoría privilegiada. En realidad, son las
políticas macro económicas del gobierno de Humala, que El Comercio apoya, las
que benefician a esa minoría.
Habría que preguntarse por qué el gobierno de Humala,
perjudicando a la mayoría de la población trabajadora y a buena parte de las
empresas, mantiene paralizada la economía peruana con sus políticas monetarias
y fiscales. ¿Acaso creen realmente que ofreciendo el oro y el moro a la
industria minera, mientras protegen a los grandes endeudados en dólares
quemando las reservas de divisas del próximo gobierno y transfieren ingresos a
las grandes empresas vía las rebajas impositivas de fines del 2014, la economía
peruana se va a reactivar?
Con
estas políticas monetaria y fiscal, en un contexto externo de precios bajos,
nos quedaremos atrapados en el socavón

