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sábado, 2 de mayo de 2015

Sociología criminal
Por : Enrico Ferri
Resumió y sistematizó en Sociología criminal (1900) sus ideas sobre criminología y derecho penal, enuncia  los principios de la escuela criminal positiva; la gran escuela clásica de Beccaria y de Carrara, afirma, se ha perdido en estériles especulaciones metafísicas, resumidas en la fórmula carrariana de que el delito es un ente jurídico.
Para Ferri, los tiempos plantean una nueva exigencia, nacida de un fenómeno  
  cotidiano: el aumento de la delincuencia por lo que tal exigencia impone el estudio del delincuente, tanto desde el punto de vista antropológico como del psicológico. Lo mismo puede decirse respecto de las penas. 
 La escuela penitenciaria de Howard ha dirigido los métodos de Carrara hacia metas más humanitarias, olvidando sin embargo la higiene criminal, esto es, la prevención de los delitos. Frente a ello, la escuela positiva aplica el método experimental a la ciencia criminal, sin entender destruir con esto los resultados de las escuelas anteriores, sino integrarlos y renovarlos. Así como en la medicina la nueva dirección se ha desplazado del examen de la enfermedad al del enfermo, así en la criminología lo ha hecho del delito al delincuente.
 Expone primero Enrico Ferri los datos de la "Antropología criminal", que es la "historia natural del hombre delincuente”, ese hombre delincuente es estudiado bajo dos aspectos: el orgánico y el psíquico. Del lado orgánico interesan los datos craneológicos y somáticos (reacción fisiológica, sensibilidad al dolor, etc.) que son el fundamento de la herencia criminal. Los datos psíquicos fundamentales son la insensibilidad moral y la imprevisión.

El delincuente no es un tipo abstracto: presenta variedades que pueden clasificarse y hay que distinguir sobre todo al delincuente habitual del ocasional.  Tres son los factores que influyen sobre la criminalidad de un pueblo dado: antropológicos o individuales, físicos o cosmotelúricos, y sociales.  Las penas, tal como son aplicadas, ejercen por tanto una influencia mínima sobre la criminalidad, influyendo psicológicamente sólo sobre la clase social fundamentalmente honesta. Es preciso recurrir, por tanto, a remedios de otro orden: a los "sustitutivos penales", o sea, a medios indirectos para impedir las condiciones favorables a la criminalidad.

1 comentario:

  1. De acuerdo al análisis de Ferri,el delincuente pude ser ocasional,es decir de vez en cuando decidí robar por razones y por x motivos,por la tanto habría un delincuente que roba cuando quiere y cuando le plazca,,a mi parece el delincuente es formado muchas veces por un hogar disfuncional

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