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domingo, 14 de junio de 2015

DIVERSIDAD CULTURAL Y SOCIAL

En esta oportunidad presenta una parte del articulo publicado por REBELIÓN sobre Jose Carlos Mariategui y Ernesto CHE Guevara sobre sus coincidencias y aportes a la Revolución Latinoamericana,ahora que siguen  mas vigentes que nunca,con los cambios que se están realizando  en la Región.

Fuente : REBELION
MARIATEGUI   ( 14 DE JUNIO DE 1894 )
Y EL CHE        ( 14 DE JUNIO DE 1928  )
Dos paralelos y una concepción :
Sobre la salud de José Carlos Mariátegui,  pudo tener diabetes juvenil, con lo que se explicaría la tendencia de desarrollar infecciones, especialmente la osteomielitis”. Como fuera, el Amauta sufría mucho desde que se accidentara a los ocho años, sin embargo supo reponerse y actuar incansablemente en pro de la construcción del mundo nuevo. Magda Portal quien fuera su amiga contó en la realización del Documental cubano - peruano sobre la vida del Amauta “La imagen de su Huella (1987)” que: “era sufrido, él tenía dolor, sufría y sabía que se moría, todo eso estaba dentro de él y lo sentíamos, sentíamos su vida que terminaba, con todo, no creíamos que se iba a morir tan pronto”. Y añade: “siempre tenía su cara un poco triste, en el sentido de que se sentía pues que estaba tan grave, estuvo siempre grave”.
Ernesto Che Guevara, presentó desde muy pequeño los malestares del asma y fue asmático toda su vida. Su padre, el Doctor Ernesto Guevara Lynch cuenta en el Documental cubano – argentino “Mi hijo el Che (1985)”: “Ernesto tuvo una pulmonía muy seria, que quizá este fuera el verdadero origen de su asma (…) yo estaba verdaderamente muy apenado y mi diagnóstico era malo, no comía, no tomaba leche, pero de pronto se prendió de la teta de la madre, hice un gesto de alegría y le dije: vieja – le dije a Celia -, el chico se salvó”.

Ni la grave enfermedad de Mariátegui, desarrollada luego de un duro golpe en su pierna izquierda a los 8 años, ni el asma que sofocaba al Che desde muy pequeño, impidieron que estos dos hombres realizaran tareas titánicas, muy aparte de su labor teórica, la fundación del partido revolucionario, de la CGTP, de La Razón, Nuestra Época, Labor y Amauta para Mariátegui, y el triunfo de la Batalla de Santa Clara, que definió el triunfo militar de la Revolución Cubana, la fundación de Radio Rebelde, la campaña del Congo y la gesta de Bolivia, así como el trabajo voluntario para Guevara, demuestran que individuos con conciencia revolucionaria, con una férrea voluntad y sentido de entrega para su pueblo pueden superar cualquier dolencia por grave que sea.



UNA CONCEPCION
La vida de ambos revolucionarios se inicia desde muy temprano venciendo a la adversidad para terminar en una entrega voluntaria por la transformación de su sociedad y por la construcción del socialismo, pero pasando antes por el disfrute de una vida normal y el desarrollo satisfactorio y pleno de todas sus facultades biológicas y sociales. La construcción del “hombre nuevo” del que tanto hablaba Guevara y la concepción de “que el hombre llega para partir de nuevo” de Mariátegui, no constituyen sino una sola esencia de pensamiento: la creencia en la voluntad del hombre para transformar su destino pero con la plena condición de que sólo podrá hacerlo con una nueva ética, la moral de trabajadores y con la convicción de que siempre se necesitará vencer nuevas dificultades y derribar nuevos muros. El Comandante Ernesto Che Guevara, en su obra de marzo de 1965, “El Socialismo y el Hombre en Cuba” dice: “Encontrar la fórmula para perpetuar en la vida cotidiana esa actitud heroica, es una de nuestras tareas fundamentales desde el punto de vista ideológico”. El gran Amauta José Carlos Mariátegui en su carta a Samuel Glusberg de noviembre de 1928, señala: “Trabajo en otros dos libros; Ideología y política en el Perú… e Invitación a la vida heroica”. En ambos textos observamos como la concepción del “hombre nuevo”, es decir de aquel que “llega para partir de nuevo”, del luchador dialéctico, del revolucionario, del constructor de mundos, del socialista, sólo puede sustentarse en la afirmación de una vida heroica. Vida heroica que se muestre en las cosas cotidianas, en la actitud hacia el trabajo, en la superación de las enfermedades, en la entrega por el pueblo, en el trabajo voluntario, en el desarrollo teórico, en la polémica revolucionaria, en la fundación del instrumento de la revolución, en la construcción de una actitud vivencial acorde con la voluntad transformadora del pueblo, que se nutre con la satisfacción de sus necesidades a través de sus luchas. Mariátegui y el Che son constructores de una ética nueva dentro del marxismo y de un aporte original y heroico para la revolución. Pero heroico no solamente en el sentido del viejo concepto, del personaje sobrehumano que todo lo puede o de aquel que representa la esencia de su cultura, sino en un sentido nuevo, aquel que señala lo heroico como superación de una serie de problemas para construir el mundo nuevo para el hombre nuevo. En este sentido radica la invitación a la vida heroica de Mariátegui y el Che

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